Oct
8
Gracias internet por eliminar barreras
Ser sordo es una putada y de las gordas, más cuando se tiene la sensación de estar todo el día debajo del agua, misma sensación de presión, pitidos (sí, siendo sordo se oyen acúfenos), mareos…en fin.
Todos los que vivimos cerca de un sordo observamos el aislamiento social que sufren, muy superior al que sufre el ciego creo. Lo padecen ellos (evidentemente) y nosotros.
A una persona que sufre sordera súbita le cuesta reconocerse como sordo, lo rechaza, y poco a poco se vuelve “agrio”, deja de participar, cuando lo hace grita y molesta a los demás (esto le hace más introvertido), dejas de contarle cosas porque las conversaciones son muy difíciles y el círculo así continúa cerrándose.
Pero el sordo comienza a aficionarse a internet, a escribir emails “tochos” y a saber transmitir con la escritura sobre teclas exactamente todo lo que quiere decir, a comentar vía móvil la final del mundial cuando nos separaban casi 700 km…
Internet hace que me pueda entender más y mejor con mi padre.
La casualidad ha querido que mi amiga P.L.P conociera en Facebook a un chico, que es sordo. P.L.P no lo supo hasta que lo conoció en persona.
Gracias Internet por eliminar barreras.
